El Municipio de Tigre cuestionó al gobierno bonaerense por la interrupción de un programa alimentario y reclamó explicaciones sobre el impacto que la medida podría tener en sectores vulnerables del distrito. La crítica se da en medio de un contexto de creciente demanda social y tensión por el financiamiento de las políticas de asistencia.
Desde la administración local advirtieron que la suspensión afecta directamente a espacios comunitarios y organizaciones que dependen de estos recursos para sostener la provisión de alimentos. En ese sentido, señalaron que la decisión genera incertidumbre en barrios donde la ayuda estatal cumple un rol central.
El planteo apunta a la gestión del gobernador Axel Kicillof, a quien responsabilizan por la falta de continuidad del programa. Según indicaron, no hubo comunicación previa ni una alternativa clara para reemplazar el esquema vigente.
El conflicto se inscribe en un escenario más amplio de reorganización de la asistencia alimentaria en la provincia. En los últimos días, el Ejecutivo bonaerense avanzó con cambios en distintos programas sociales, en un intento por concentrar recursos y redefinir el sistema de ayuda, lo que generó cuestionamientos desde algunos municipios y sectores políticos.
En Tigre, este tipo de políticas forma parte de una red de contención que articula con organizaciones barriales y programas locales, como los destinados a garantizar el acceso a alimentos frescos para familias en situación de vulnerabilidad.
El reclamo del Municipio refleja, además, una disputa política más amplia entre distintos niveles de gobierno por la gestión de los recursos sociales y el alcance de la asistencia en un contexto económico complejo.






