El Municipio de Escobar, en conjunto con la Provincia de Buenos Aires, puso en marcha una serie de estudios ambientales en un predio ubicado sobre la Ruta 26 con el objetivo de evaluar su nivel de contaminación y avanzar en su recuperación, luego de años de funcionamiento como basural ilegal.
Los trabajos comenzaron con la intervención de un equipo técnico especializado del Ministerio de Ambiente bonaerense, que junto a personal municipal realizó un relevamiento inicial del terreno y definió los lineamientos para llevar adelante análisis químicos que permitan determinar el estado real del suelo y del entorno.
El lugar, ubicado en la intersección de Ruta 26 y calle Paraná, fue históricamente afectado por el arrojo clandestino de residuos y ocupaciones irregulares, lo que derivó en un fuerte deterioro ambiental. En las últimas semanas, el predio quedó bajo custodia municipal tras una intervención judicial que restringió el acceso sin autorización.
En paralelo, el Municipio avanzó con medidas de control para evitar nuevos vuelcos ilegales, incluyendo sanciones a volqueteros y operativos de fiscalización. Estas acciones forman parte de un abordaje integral que involucra distintas áreas, como Ambiente, Seguridad y Espacios Públicos, con el objetivo de recuperar el espacio y prevenir nuevas situaciones de contaminación.
El plan también contempla una etapa posterior de remediación, que dependerá de los resultados de los estudios en curso. A partir de esos datos, se definirán las acciones necesarias para sanear el terreno y eventualmente reintegrarlo a un uso controlado.
La intervención se inscribe en una estrategia más amplia del municipio para combatir los delitos ambientales y recuperar espacios degradados, en un contexto donde los basurales clandestinos representan uno de los principales desafíos en materia de salud pública y ambiente en el conurbano.






