La situación social volvió a deteriorarse en los partidos del Gran Buenos Aires durante la primera mitad de 2026. Según los últimos datos del INDEC, el 36,9% de sus habitantes se encuentra por debajo de la línea de pobreza, un porcentaje que representa a casi 4,9 millones de personas.
El nuevo registro implica un retroceso frente a la segunda mitad de 2025, cuando la pobreza en el Conurbano había descendido hasta el 32,6%. En apenas seis meses, el indicador avanzó 4,3 puntos porcentuales y sumó aproximadamente 590 mil personas a esa situación.
La indigencia también mostró un empeoramiento. El porcentaje de habitantes cuyos hogares no cuentan con ingresos suficientes para cubrir siquiera una canasta básica de alimentos pasó del 8% al 9,9%. En términos absolutos, más de 1,3 millones de personas se encuentran actualmente en esa condición dentro del Conurbano.
El deterioro se produjo después de varios semestres consecutivos de descenso. La pobreza había alcanzado un máximo del 59,7% en los partidos del GBA durante la primera mitad de 2024 y posteriormente retrocedió al 42,1%, al 35,3% y finalmente al 32,6% hacia fines de 2025. El 36,9% registrado ahora marca la primera suba semestral desde aquel pico.
A nivel nacional se observó una dinámica similar. El INDEC informó que el 32,3% de las personas relevadas en los 31 aglomerados urbanos se encontraba bajo la línea de pobreza durante el primer semestre, frente al 28,2% registrado en la segunda mitad del año pasado. La indigencia, en tanto, avanzó del 6,3% al 7,5%.
Los datos muestran además una marcada diferencia dentro del Área Metropolitana. Mientras la pobreza alcanzó al 36,9% de los habitantes de los partidos bonaerenses del Gran Buenos Aires, en la Ciudad de Buenos Aires fue del 11,1%. La distancia entre ambos registros llegó así a 25,8 puntos porcentuales.
Una de las claves para explicar el deterioro aparece en la evolución de los ingresos frente al costo de las canastas. Durante el período analizado, el ingreso per cápita familiar aumentó en promedio 11,5%, mientras que la Canasta Básica Alimentaria avanzó 21,4% y la Canasta Básica Total lo hizo 19,6%. De esta manera, los ingresos crecieron a un ritmo considerablemente menor que los valores utilizados para determinar las líneas de indigencia y pobreza.
El impacto también es desigual según la edad. A nivel nacional, el 44,5% de los menores de 14 años vive en hogares pobres, mientras que entre los jóvenes de 15 a 29 años la incidencia alcanza al 36,9%. Los porcentajes descienden al 28,8% entre las personas de 30 a 64 años y al 14,8% entre los mayores de 65.
Los números del primer semestre muestran así un cambio respecto de la tendencia descendente observada durante buena parte de 2024 y 2025. En el Conurbano, además, el aumento fue superior al promedio nacional y volvió a ubicar la incidencia de la pobreza por encima del registro general del país.







