La empresa Alfajores Baltazar S.A., responsable de la marca Alfa Pampa, ingresó en concurso preventivo de acreedores tras atravesar una profunda crisis financiera marcada por la caída de las ventas, el incremento del endeudamiento y la pérdida de capital de trabajo. La medida fue dispuesta por el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 27 y busca permitir que la firma negocie con sus acreedores para evitar la quiebra.
Según la documentación presentada ante la Justicia, las ventas de la compañía se redujeron más de un 30% durante 2025, al pasar de $3.646 millones a $2.545 millones. Como consecuencia, la empresa registró pérdidas por $1.088 millones, mientras que su patrimonio neto se redujo cerca de un 97%, pasando de $596 millones a apenas $19,4 millones.
La firma, fundada en 2011, llegó a producir cerca de un millón de alfajores por mes, distribuir sus productos en más de 260 ciudades del país y exportar a Estados Unidos y Nueva Zelanda. Sin embargo, el deterioro del consumo interno y el aumento de los costos financieros afectaron su actividad, que también incluyó una reducción de personal para adecuar la estructura al menor nivel de producción.
En el marco del proceso judicial, los acreedores tendrán plazo hasta el 9 de octubre para verificar sus créditos, mientras que la empresa buscará alcanzar un acuerdo que le permita reestructurar un pasivo superior a los $1.000 millones y continuar con sus operaciones.







