Miles de personas se movilizaron en Plaza de Mayo para conmemorar los 50 años del golpe de Estado de 1976, en una jornada marcada por una fuerte presencia de organizaciones de derechos humanos, agrupaciones políticas y ciudadanos que reclamaron por memoria, verdad y justicia. La convocatoria volvió a mostrar una participación masiva en uno de los actos más emblemáticos del calendario argentino.
La movilización tuvo su punto central en la Plaza, donde columnas provenientes de distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires comenzaron a concentrarse desde el mediodía. Con el correr de las horas, el espacio se vio colmado por manifestantes de distintas edades que portaban banderas, fotos de desaparecidos y consignas históricas como el pedido de saber el destino de las víctimas del terrorismo de Estado.
El acto principal incluyó la lectura de un documento conjunto elaborado por organismos de derechos humanos, en el que se ratificaron los reclamos de justicia y se expresó preocupación por discursos que relativizan lo ocurrido durante la última dictadura. En ese marco, también hubo críticas a posturas consideradas negacionistas y a decisiones recientes en materia de políticas de memoria.
La jornada tuvo además una fuerte carga simbólica por tratarse del 50° aniversario del golpe, lo que reforzó la participación y la presencia de distintas generaciones. Familias completas, jóvenes y militantes históricos compartieron la movilización en una muestra de continuidad en la construcción de memoria colectiva.
Las marchas del 24 de marzo se realizan cada año en todo el país para recordar a las víctimas de la dictadura y reafirmar el compromiso democrático bajo la consigna del “Nunca Más”. En ese sentido, la convocatoria volvió a consolidarse como una de las manifestaciones más importantes del calendario político y social argentino.







